¿Era necesario
jugar con mis sentimientos
causándome tanto daño?
¿Qué ruido habitaba en tu cabeza
para que tu voz callara,
mientras yo estaba esperando
que aquello se terminara?
¿Era inevitable
destrozarme tantos días
hasta que te señalé la puerta
para que de mí te alejaras?
Me mataron tu cobardía, tu egoísmo,
tu inseguridad, tu orgullo...
Y me dio pena ver en tus ojos
tantos y tantos traumas.
¿Era obligatorio
atestar esa puñalada
cuando yo ya sabía todo?
¿Qué pensabas mientras me herías?
¿Alimentar más mi angustia
echando hielo en mi alma?
¿No bastó con humillarme
dentro de mi propia casa?
¿Era imprescindible
que me rompieras entera
en miles de cachitos
cuando ya no te interesaba?
Yo los fui recogiendo uno a uno.
Tú, huiste, con la cabeza bien baja.
Hasta en eso fuiste miserable.
Yo soy corazón y fuerza.
Tú, tú no vales nada.
¿Era indispensable
matarme con tu silencio
negándome la palabra?
¿No merecía que,
tú que tanto me llamaste amor,
al menos, una vez, me hablaras?
En eso también fallaste,
ni siquiera como hombre,
sino como ser humano,
hiriéndome mientras ya sufría,
cuando tú me despreciabas.
Y, fingí muchas sonrisas,
mientras moría por dentro,
y, entendí que no me mereces.
Que ES NECESARIO
olvidar que existes
para no seguir viendo tu caída
porque duele verte sin rumbo.
Que ES INEVITABLE
enterrarte en un lugar del mundo
donde nunca pase nada,
como en tu cabeza enferma
llena de barro y de tinta usada.
Que ES OBLIGATORIO
recordar tus traumas y tus miedos,
esos que en tu espalda cargas,
de los que eres prisionero
y tú no les plantas cara.
Que ES IMPRESCINDIBLE
hundirte en un océano
de turbias olas
con tu pie amarrado a un ancla,
para que nunca utilices
a otra mujer,
para probar si esa soledad que quieres
es la que te hace falta.
Pero, sobre todo,
busqué pasar página.
Cerrar bien tu libro y enterrarlo
en un túnel negro
de historias abandonadas,
donde no dejen rastro
ni siquiera tus pisadas.
Y, a pesar de todo, ¿sabes qué?
Pensando también pensé
que no me arrepiento de nada:
ni de haberte amado,
ni de haberte dado todo lo que soy
y lo que tengo,
porque a ti un amor verdadero,
te hacía mucha, pero mucha falta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario