13 de octubre de 2026

Esa huella de lo inmediato

Esos abrazos de viento

que me despeinan. 

Las cuerdas de tu guitarra,

que me atormentan.

Y las yemas de tus dedos,

cuando te acercas.


Esos astros apagados

que en mí reflejas.

Esos labios entreabiertos

que susurran mis poemas;

y esos abrazos fingidos,

que de mi mapa te alejan.


Esas brasas de tu fuego

con que me riegas.

Esos ojos juguetones

que, a cada momento, acechan;

y mis soledades rotas

en esta boca sedienta.


Esa lejana distancia

que hiere si me tropieza.

Ese temor permanente,

como afiladas tijeras;

y esas lágrimas ausentes

que, sin tocar, me golpean.


Y en el vaivén del recuerdo,

al resplandor de mi hoguera,

desde mi muro liviano

te devuelvo tus cadenas.

Y en ese infinito cómplice

encarcelo esas mareas,

que de tus cenizas tibias

renacen verdes las hojas 

de mi nueva primavera.


Madrid, 13 de octubre de 2026